Flamenco Cabal


Culto al Flamenco
Juan Gómez Belmonte
SGAE: LHL001
P.V.P.: 12 euros


Título: Flamenco Cabal
Cante : Juan Gómez Belmonte
Guitarra : Antonio Luis López
Producción y dirección musical : Marcos Escánez Carrillo
Productor ejecutivo : Marcos Escánez y F.J. Cortés
Ingeniero de sonido : Alfonso Almiñana
SGAE: LHL001
Dep. Legal : AL 1174-2008
Editorial: La Hidra de Lerna Ediciones y Discos Probeticos


Juan Gómez es un cantaor de Almería, de los de siempre, de los de toda la vida, de cuando en esta ciudad apenas se contaba con 3 o 4 aficionados que fuesen capaces de subirse a un escenario con cierta solvencia para cantar flamenco. Con 66 años de edad, muchos kilómetros recorridos en este arte y un zurrón lleno de buenos cantes, Juan Gómez presenta su obra prima el día 7 de noviembre en el Patio de Luces de la Excma. Diputación de Almería a las 20:30 horas.

Las formas cantaoras de este artista ya escasean. Se podría decir que es una especie en peligro de extinción. Hoy en día es dificilísimo encontrar un cantaor en el que se den tantas buenas características: un personal fraseo, el eco natural, el conocimiento, la entrega, el gusto, la profundidad, el lamento, la queja y la flamencura. ¡Juan es flamenco hasta confesándose!

Afortunadamente, se ha podido grabar esta forma de decir y de sentir. No tuvimos tanta suerte con su malogrado hermano José, que falleció prematuramente; pero Juan nos deja el testimonio de su arte en este soporte digital. Diez cantes con la guitarra de Antonio Luis López y producido por Marcos Escánez, le sirven para entrar en la discografía flamenca por la puerta grande.

Este trabajo aparece coeditado por La Hidra de Lerna (proyecto editorial de Marcos Escánez y Francisco Joaquín Cortés) y Discos Probeticos (el sello discográfico de Enrique Morente); está patrocinado por la Diputación de Almería y colabora la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco.

Ambos sellos (la Hidra de Lerna y Discos Probeticos), inician con este disco una colección que titulan Culto al Flamenco, y que promete algunas alegrías para este arte.

La mencionada colección pretende editar obras de interés para el estudio y la divulgación de este arte que tuvo su origen en Andalucía y que se ha extendido a todos los rincones del mundo. Alejados de intereses comerciales, pretenden crear una línea de trabajos que representen un homenaje permanente al Arte Flamenco.


Dicen los sabios doctores (Soleá)
Los peces - Malagueña, parralera y verdial
Te dejaste (Tarantos de Almería y fandango minero)
Siempre tengo que pasar (Tientos de Cádiz y Tangos de Triana)
Retales de la memoria (Fandangos viejos)
Allá en el cañaveral (Bambera)
Que mi voz suba a los montes (Peteneras)
Persigo la libertad (Soleá de Triana)
Por mi hermano José (Seguiriyas de Jerez y Cabal)
Un cuadro de tristeza (Tonás)


Juan Gómez Belmonte nace en el barrio almeriense de Pescadería, en marzo de 1942. Hijo de Ramón y de Catalina, es depositario de una dinastía de buenos aficionados, que si bien no contó con ningún antecedente cantaor, abundó en conocedores y dominadores del palo más difícil, saber escuchar.

No cabe duda de que su afición se inicia durante la infancia, escuchando a sus mayores, durante las largas reuniones familiares que se convocaban con cualquier motivo como excusa aglutinadora, aflorando en alternancia con los fandangos, tarantos y granaínas grabadas por los grandes del momento, y los desaparecidos cantes autóctonos del pueblo de Carboneras, de donde es originaria esta larga familia.

Me contó Juan una anécdota que bien podría definir toda una andadura por los escarpados caminos del flamenco, una forma de ser, una actitud ante la vida :

«Yo tenía 14 años, estábamos en casa de mi padre. Estaba mi tío Antonio, mi padre, tu abuelo José, y lo que pasa con esa edad, que yo quería comerme el cante, salí cantando sin que nadie lo esperara… y como iba tan deprisa, mi tío Antonio se levantó y me dio una ‘guantá’, yo me quedé parao… y me dice: “que el cante no tiene prisa…”, y se me quedó a mí ‘grabao’ eso… que el cante no tiene prisa.

Así que cuando estoy de fiesta y alguien me dice de recogernos ya, o que es tarde, o alguna cosa así, me acuerdo yo de la ‘guantá’ de mi tío Antonio, que decía que el cante no tiene prisa, y así me he ‘tirao’ yo 3 y 4 días de fiesta sin parar, sin aparecer por la casa.»

Fue ésta una época clave para Juan Gómez, cuando los gramófonos eran elementos inaccesibles para las familias menesterosas, y había que arrimarse de forma sigilosa a las reuniones de aficionados, unas veces al calor del padre, otras en las faldas del tío, y otras al amparo del tranco de la puerta de la taberna de turno.

Es difícil de entender hoy que en aquellos años se conociera a los cantaores consagrados gracias a una labor casi juglaresca que llevaban a cabo los aficionados de Almería y de Algeciras que se movían por las costas andaluzas. Ellos eran los que, mediante la transmisión oral, conseguían que los cantes de Cepero, Corruco, Palanca, el Pinto, el Sevillano, entre otros, llegaran a las reuniones de las tabernas del Puerto de Almería. Las referencias donde se miraban los jóvenes entonces eran el Maestro Ricardo ‘el Armero’, Manuel Ruiz Blanes, conocido como Manuel ‘el Cantaor’, Antonio ‘el Portugués’, los tres aficionados a Manolo Caracol, y Pedro ‘el Portugués’ que cantaba por Cepero.

Con muy corta edad, los hermanos Gómez, Juan y su hermano José empezaron a destacar entre los muchos aficionados que apuntaban en el barrio. Una de las primeras intervenciones de Juan tuvo lugar en la Plaza San Sebastián, en el concurso organizado por el Club Onice, obteniendo el primer premio.

A este sucedieron otros, quedando siempre ambos hermanos muy bien clasificados. En un concurso celebrado en la Plaza de San Pedro, Juan recibe un Premio de Honor y primer premio por malagueñas y José recibe el primer premio por soleá.

Juan interviene por primera vez en el Festival de Almería de 1971. Desde entonces y hasta ahora ha sido requerido casi de forma incondicional para este festival. Es, junto a su hermano, uno de los fundadores de la primera peña almeriense, llamada Los Tempranos.

Juan representa a Almería en la primera edición del concurso convocado por la Confederación de Peñas Andaluzas, y en el Festival de Jerez. Interviene en infinidad de festivales benéficos. Obtiene diversos premios de ámbito nacional en certámenes de saetas, así como en el Concurso Nacional de Dalías celebrado en 1992 y 1994. Ha participado en diversos programas televisivos para canales nacionales, regionales y locales. Intervino en el film titulado El hombre que perdió su sombra. Funda el grupo NUESTRAS FUENTES con otros artistas locales en 1989, con el que permanece durante algún tiempo y que ha recuperado recientemente.

Entre las incontables actuaciones de Juan en solitario, cabe reseñar sus intervenciones en el Festival Homenaje al Taranto que se celebra en el Colegio San Juan Evangelista de Madrid, sus intervenciones en Chiclana, Algeciras y Arcos de la Frontera, donde obtuvo críticas muy favorables por reputados periodistas y críticos de flamenco.

Este disco es su obra prima. En él se puede descubrir a un cantaor con una afición enorme y un conocimiento muy amplio. Su singular registro y su flamenquísima personalidad refuerzan la idea de que el flamenco traspasa la frontera de la música para convertirse en una forma de vida, en un carácter, en una actitud diferenciada para afrontar lo extraordinario, en una forma para entender los avatares de lo cotidiano.